Maniac

Una perspectiva única y una música perfecta. Nota: 8,0.


 

Remake de otra película que yo no he visto. Aquí ha habido dos aspectos que me han dejado sin palabras. Por un lado la perspectiva subjetiva acompañada de la crudeza de las imágenes, y por el otro la música (en este caso Rob a los teclados).

 

Casi toda la película la vemos en primera persona, siendo la mejor manera de meterse en el cuerpo y mente de un trastornado chico dueño de una tienda de maniquíes. Cuando cae la noche, se va de ligue por las calles de la ciudad en busca de víctimas, siempre de cierto perfil concreto.

 

Este chico, a partir de ahora "Frank", está obsesionado con recrear a las mujeres que aparecen por su vida a través de la sangrienta mezcla de cuerpo de maniquí con cabellera humana recien desgarrada. Las escenas no son tolerables para todo el público, de lo cruda y detallistas que son. Un aplauso a los encargados de maquillaje y demás operarios artísticos.

 

 

Lo segundo a destacar es el personaje en cuestión. Ya que a Elijah se le ve pocas veces desde una tercera persona como estamos acostumbrados en los films, había que currarse mucho las narraciones y el lenguaje corporal de las manos, así como las reacciones de los demás del reparto a la hora de interactuar con él. Y está más que compensado. Da igual que a este actor le pongas a hacer de Frodo que de Kevin (Sin City), que te lo bordará seguro. Acabas empatizando con su trastorno bipolar y con su trauma familiar infantil.

 

Y dejo para el postre la fabulosa BSO. Me ha encantado. Es una pieza que te traslada a la década de los 80 en la categoría de pelis de terror o gore de antaño, unos transistores electrónicos que se convierten en lo mejor de toda la película, y que acompañan estupendamente a los momentos más fríos y viscerales de lo que podría ser la película más sangrienta desde la última de Saw.

 

Maldita sea! Cómo narices consiguen el efecto subjetivo de la cámara en espejos y demás? Quizá sea una tontería pero no termino de montármelo en mi cabeza.

 

La película es buenísima, pero no está preparada para todo el mundo. O dicho de otra forma, no todo el mundo está preparado para verla. Y hay que ir un poco más allá cuando la ves ya que si por 90 minutos te conviertes en su copiloto de aventuras te adentras en una muy oscura mente, de la cual sólo se puede escapar a base de arrancarse la carne de la cabeza uno mismo.

 

Uno de los clímax está entre 2:20 y 5:00. Así en YTB es en frío y no es lo mismo que escucharlo mientras Frank tiene un cuchillo en una mano y un cuero cabelludo en la otra.

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