Sucker Punch

Popurrí de efectos atractivos pero sin sentido. Nota: 5,1.


 

Y he ido al cine con muchas ganas de verla, tenía la espinita clavada de si sería realmente un gran trabajo o de resultar un truño. El dilema no sólo era causado por un llamativo trailer, sino por el hecho de que el director (Zack Snyder) es el mismo que en la de "300", a pesar de tener también "Watchmen" en su trayectoria. Y eso al menos, le otorgaba el beneficio de la duda. Además que leches, apenas había nada interesante en cartelera quitando lo ya visto!

 

La prota, Baby Doll, es una chica internada en un manicomio por tretas de su padastro para que le practiquen una lobotomía, en los 5 días de espera hasta la llegada del autor de dicha operación, se dan lugar hechos que no llegamos a ver directamente, sino que nos los disfrazan de manera más teatral y fantasiosa a través de la imaginación de la prota, la cual es bastante amplia y se crea un mundo nuevo si hace falta, y en éste, otro a su vez, haciendo parecer al film la mezcla entre Kill Bill y Origen, entre otras. Dicha imaginación la hace sentirse libre y escapar de la realidad que la tiene presa, para ello deberá de hacerse con varios objetos, los cuales supondrán toda una aventura cual misión en plena guerra.

 

Baby Doll es la prota, la niña con la que no te conviene meterte. Es Emily Browning, quien pudimos ver en GhostShip como la niña maldita.

 

Jena Malone es Rocket. Una secundaria que me recuerda a Meg Ryan de joven, y que se aventura en el plan de Doll sin apenas pensárselo.

 

Abbie Cornish es Sweet Pea. La que hasta entonces lideraba el grupo femenino y me recuerda a Nicole Kidman, también de joven, claro.

 

Jamie Chung es Amber, la oriental del peculiar grupo. Es la piloto, y más cañera de todas.

 

Vanessa Hudgens es Blondie, la que peor me cae de todas, a pesar de repartir bastante estopa está de relleno.

 

Carla Gugino es Vera, la veterana que cuida de las chicas. Aun saliendo en Watchmen, Sin City y El único, la recuerdo por los Ojos de Serpiente de Cage.

 

Apariciones de Scott Glenn, y otros, pero sin muchos minutos.

 

La película no está mal, pero no vale lo que cuesta la entrada, más que nada merece como último recurso ante una cartelera con piñaras y torrentes. Mucho CGI, mucho slow-motion, una buena BSO acompañando las escenas, explosiones, disparos, saltos imposibles, katana que lo corta todo, caritas guapas y bien peinadas, y fantasía, mucha fantasía.

 

Ficha en IMDB

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